4 de febrero de 2011

Bernal Díaz del Castillo (I)



Bernal Díaz del Castillo fue uno de los soldados que integraron la expedición de Hernán Cortés, que conquistó el imperio azteca, entre 1519 y 1521. 


Bernal era castellano. Nació en Medina del Campo alrededor de 1495 o de 1496. La fecha es vital para entender cómo crecían los castellanos de esa época. Ya se había descubierto América y las historias reales e inventadas acerca del Nuevo Mundo corrían como la espuma. Habría gente venida de América que hablaría sobre los extraños animales; sobre el tórrido clima; sobre los huracanes; sobre la agotadora travesía... En ese ambiente de honor, fantasía y pobreza creció Bernal Díaz del Castillo. Cruzó el Atlántico en 1514, en la gran expedición que Fernando el Católico montó al mando de Pedrarias Dávila


Aunque el motivo fundamental por el que se conoce a Bernal Díaz del Castillo es un relato que escribe sobre lo que fue la Conquista de México que él llamó "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España". El adjetivo "verdadera" que él incluye no es por casualidad. Lo hace porque quiere que su relato sea una reivindicación de que todos los españoles que iban con Cortés contribuyeron a la conquista. Quiere precisar una historia que se había publicado unos años antes y que escribió López de Gómara, quien fue capellán de Cortés y cuyo relato entronizaba a Cortés como único artífice de la gesta.  




Bernal es un narrador honrado que fabrica un relato delicioso y de primera mano del salvaje y apasionante acontecimiento que supuso el choque entre españoles y aztecas. 


El primer y gran encuentro de la expedición de Cortés tiene lugar al encontrarse con Gonzalo Guerrero. Guerrero era un español que había naufragado y que había sido recogido por los mayas. Guerrero se había convertido en un maya. Vestía como ellos y hablaba su lengua. Así cuenta Bernal lo que contestó Guerrero cuando le propusieron que se fuera con la expedición de Cortés: "yo soy casado; tengo 3 hijos; y tiénenme por cacique y capitán cuando hay guerras. Íos vos con Dios que yo llevo labrada la cara e horadadas las orejas [llevaba escarificaciones y piercings] ; ¿qué dirán de mí desque me vean esos españoles ir de esta manera? E ya veis estos mis tres hijitos cuán bonicos son. Gonzalo Guerrero se quedó con los mayas y dicen que los entrenó para luchar contra los españoles. Gonzalo Guerrero fue un Kevin Kostner real del siglo XVI. Una señera muestra del mestizaje que iba a mezclar América con España. 


Más tarde, Bernal recoge los trámites que los españoles hacían para fundar una ciudad. Lo primero era erigir una picota y una horca. "Y diré cómo se puso una picota en la plaza y fuera de la villa una horca; y señalamos por capitán a Pedro de Alvarado y maestre de campo a Cristobal de Olí". La picota era el símbolo del poder del rey. 


Después, Bernal relata los primeros encuentros con indios sojuzgados por los aztecas. Llegan a Cempoala, donde Cortés habla con un cacique a quien llama el cacique gordo por su gran corpulencia. Este cacique gordo les dice: "y demás de contar por qué vía y modo los había sujetado [dominado]; que cada año [Moctezuma] les demandaba muchos de sus hijos e hijas para sacrificar ,  y que los recaudadores de Montezuma les tomaban sus mujeres e hijas si eran hermosas y las forzaban". Más tarde llegan unos emisarios de Moctezuma y Bernal cuenta que a los indios de Cempoala: "como los vieron, se les perdió la color y temblaban de miedo". 


Cortés presencia la escena en que los enviados de Moctezuma exigen más indios para sacrificarlos. Al final, Cortés reduce a los enviados de Moctezuma y los carga de cadenas. Se está ganando la confianza de todos los indios dominados por los aztecas. Conseguirá que sean sus aliados. Dice Bernal: "Y dijo Cortés con semblante muy alegre que él y sus hermanos, que allí estábamos,  los defenderíamos y mataríamos a quien enojarlos quisiese




Después, Bernal sigue retratando a Cortés a quien define como un hombre astuto pero llano. Si hay que trabajar, es el primero en arrimar el hombro: "Cortés, que comenzó el primero a sacar tierra a cuestas y piedra, e ahondar los cimientos, como todos los capitanes y soldados". Cortés también imponía justicia: "Fulano de Mora de Ciudad Rodrigo tomó dos gallinas de una casa de indios y Cortés hubo tanto enojo que luego le mandó echar una soga a la garganta y le tenían ahorcado si Pedro de Alvarado no le cortara la soga con la espada" .


Además, Bernal describe a uno de los soldados de Cortés, cuyo retrato sirve bien para hacerse a la idea de cómo eran algunos de los soldados castellanos de ese tiempo. "Enviamos a Heredia el viejo, que era vizcaíno [vasco] y tenía mala catadura [aspecto] en la cara y la barba grande; y la cara medio acuchillada e un ojo tuerto e cojo de una pierna y era hombre que había sido soldado en Italia ". Menudo aspecto que tenía que tener  "Heredia el viejo". La barba, asimismo, llamaba mucho la atención a los aztecas. 


Bernal también cuenta cosas muy curiosas. Encuentran unos señores aztecas vestidos de señora que ejercían la prostitución: "Tenían muchachos vestidos en hábito de mujeres que andaban a ganar en aquel maldito oficio". Y Bernal se defiende contra la Leyenda Negra que ya se había alzado contra los conquistadores : "Y no como dice el cronista Gómara que matamos y prendimos y asolamos tantos millares de hombres". 




Los sacrificios humanos repugnaron profundamente a los españoles. La descripción que hace Bernal Díaz del Castillo sobre el aspecto de un sacerdote azteca encargado de los sacrificios es muy llamativa: "Y los cabellos largos hasta la cinta [cintura], y algunos hasta los pies, llenos de sangre pegada y muy enredados que no se podían esparcir. Y las orejas hechas pedazos, sacrificadas dellas y hedían como azufre y tenían otro muy mal olor como de carne muerta. No tenían mujeres y tenían el maldito oficio de la sodomía".  


Más tarde, cuando se menciona la leyenda de que Cortés quemó y hundió sus naves para que sus hombres no se echaran atrás, Bernal lo niega diciendo: "¿de qué condición somos los españoles para no ir delante y estarnos en partes donde no tengamos provecho e guerras?". Bernal Díaz, ofendidísimo, porque se pusiera en cuestión el arrojo y la ambición de los españoles. 


Bernal también habla de la tensión y el temor que padecían. Dormían con sus armas, asustados por un posible ataque azteca: "nuestras armas, así lanzas como escopetas y ballestas y rodelas, con ellas dormíamos y caminábamos. Y calzados nuestros alpargates y siempre muy apercibidos para pelear


Diego de Ordás era un miembro de la expedición de Cortés. Fue quien se aventuró a subir al volcán Popocatepetl y Bernal lo cuenta: "el Ordás y los dos soldados vieron al subir que comenzó el volcán de echar grandes llamaradas de fuego y piedras medio quemadas y mucha ceniza y que temblaba toda aquella sierra". Carlos V otorgaría a Diego de Ordás la facultad de poner el volcán en su escudo de armas. Años más tarde, Diego de Ordás sería otro de tantos españoles que buscaría El Dorado


Se acerca el momento épico. Los españoles se aproximan a Tenochtitlán: la gran capital del imperio azteca...







22 comentarios:

Ángel dijo...

Fetén esta entrada.

Juan de Oyarzun dijo...

Es curioso don Ángel:

Me ha llegado tu comentario al correo pero no se ha publicado.

Me alegro de que te haya gustado. Parece que en recuperar a las viejas glorias del olvidado Siglo de Oro en todas sus variantes sí que estamos de acuerdo.

Un abrazo.

Ángel dijo...

También yo he notado que no se publicaba. Hago, pues, otra prueba: esto lo mando a los comentarios, a ver por dónde llega... Creo recordar que he empleado un navegador antiguo y más bien raro, quizás sea ésa la causa.

Sí, en eso que apuntas estamos ambos de acuerdo. Tengo alguna vaga idea de barbaridades que Cortés y los suyos achacaban a los aztecas, probablemente con buenas razones. Pero como la idea es vaga, no la diré, por temor a errar. Sí recuerdo haber leído en alguna parte que los sacrificios humanos los dejaron boquiabiertos, y más aún el que los sacerdotes se revistiesen la propia faz con la cara arrancada a sus víctimas.

Para que luego digan...

Juan de Oyarzun dijo...

¿Y cuál es ese navegador antiguo que usas? Supongo que lo tienes para que algo muy concreto te funcione. Recuerdo haber tenido que usar una versión primitiva del Netscape, porque era la única manera de poder usar el cedé que venía con la Britannica.

Las barbaridades de los aztecas las ha estudiado mucho un señor que se llama Ross Hassig, que como es yanqui no es sospechoso de ser miembro de la Falange ni adorador de Franco. Resulta que el emperador Ahuitzol les arrancó el corazón a 80 mil desdichados en 4 días allá por 1487. Lo cual le suponía un ritmo mayor que Auschwitz. Pero ya sabes que el buen salvaje siempre se impone.

Por cierto, ¿cómo va esa edición de Jerónimo de Pasamonte? Espero que bien.

Un abrazo.
JP.

Ángel dijo...

Glubs. Vaya, vaya.

Pues sí, de vez en cuando empleo una versión antigua de Opera para que me funcionen algunas cosas, aunque suene raro. A cambio, con ese navegador hay otras que no funcionan ni p'atrás.

Liou dijo...

Interesante...

Juan de Oyarzun dijo...

Gracias.

Anónimo dijo...

Los sacrificios humanos repugnan a los españoles, cuando no los cometen ellos. Cuando ellos son los asesinos los consagra la religión que agrede.

Juan de Oyarzun dijo...

Los españoles no cometían sacrificios humanos. Eso explica bastante bien que los tlaxcaltecas -que eran comidos por los aztecas- se cambiaran de bando tan rápidamente para ayudar a los españoles. Porque así dejaron de comérselos. Ya sé que tu visión multiculturalista del siglo XXI te hace reducirlo todo al absurdo, pero, más que creerme a mí, créeles a los tlaxcaltecas que lo sufrireron en su piel y carnes. Se cambiaron de bando: ¿puede haber mejor indicio?

Anónimo dijo...

Dices muchos disparates sin contrastar noticias de la historia.

Anónimo dijo...

Si los españoles no cometian sacrificios humanos contra los que no fueran "cristianos viejos", que es lo que hizo la inquisición española duarante siglos ?

Juan de Oyarzun dijo...

Por mucho que la Inquisición fuera un tribunal con garantías jurídicas limitadas, no era un lugar donde se le arrancaba el corazón por las buenas a nadie.

A pesar del mito de la Leyenda Negra, España fue el país más leve en cuanto a condenas por la Inquisición. Por ejemplo, las brujas quemadas en España, en varios siglos, no llegaron a 500 personas. Y en Alemania fueron más de 50 mil. Aun así, no es justo incurrir en el relativismo de que era igual que un sacrificio humano. La Inquisición absolvió a muchas personas, pero un sacrificado por los aztecas no tenía abogado, ni nada parecido.

Europa, con todas sus limitaciones, era un lugar donde se respetaban mucho más las libertades individuales; donde los reyes tenían su poder controlado por otros nobles; y donde una mujer era reina de Castilla. Nada de eso se daba en América.

Entiendo que la visión progresista pasa por sentir una honda culpa y una honda convicción de que España corrompió y asesinó sin piedad.

Es una simplificación vulgar de 300 años de historia, cuando la Conquista propiamente dicha duró menos de 50 años.

Hay cientos de ejemplos de que España contribuyó al bienestar de América, muy por encima a sus errores.

Los libros de Leandro Prados de la Escosura, que hablan de la historia económica, son un buen comienzo.

Anónimo dijo...

Creo, con respeto, que tu lees libros de Historia diferentes a los mios. Conozco América muy bién, conozco la Historia de Canarias, la de Filipinas y por supuesto la tuya.
En 50 años en América, los españoles mataron 25 millones de personas.
El Padre Bartolomé de las Casas fué el promotor de la "defensa" del indio y arengó para llevar negros a América, porque sgún él, estos no netian alma. Son algunos ejemplos solamente.
La españa de hoy es un pais con mentalidad de la Edad Media.

Juan de Oyarzun dijo...

Yo también conozco América, porque nací en Chile, así que imagínese si he crecido rodeado del discurso lacrimógeno.

Es increíble lo rentable que sigue siendo en América hacerse la víctima ante la Diabólica Maldad Española. Eso demuestra que son naciones atrasadas porque culpan de su atraso actual a sucesos de hace 500 años.

¿Se imagina usted un presidente español echándole la culpa del paro o de la pobreza a la invasión napoleónica de 1808? Sería una necedad, pero lo mismo funciona en América. Ahí se ve el atraso en América.

Aunque no en todos los países son iguales. En Chile están bastante contentos con su herencia española y hay estatuas de Valdivia por todos lados y calles con su nombre. Otra cosa es Bolivia, Venezuela de Chávez o Perú. Fíjese que a más pobres son más le echan la culpa a España de su pobreza. ¿Curioso, no?

La invasión napoleónica terminó con casi el 40 por ciento de la población. Si a ello le sumamos que España era un país rural, es fácil imaginarse las consecuencias de la invasión. ¿Sería serio echar la culpa de la crisis actual a Napoleón? No. Pero un líder indígena sí que puede lloriquear acerca de la maldad española y habrá cien idiotas que asientan. Así les va. No es casualidad. Solo el atrasado mira hacia atrás en lugar de mirar hacia adelante.

Y ya que hablamos de agravios históricos...¿cuándo empezarán los españoles a pedir compensaciones y escribir libros llorones por las invasiones sufridas por España?

Si le parece que la conquista española de América fue dura, ni le cuento lo que fue la romanización. 200 años de sangre y guerras hasta la extenuación. A las matanzas de los romanos habría que sumar las matanzas de los cartagineses que asolaron España y aniquilaron pueblos enteros para esclavizarlos. ¿Hacemos una historia llorona por todo el oro que se llevaron de España y por todos los muertos por cartagineses y romanos?

¿Es por el llanto de que España les quitó el oro? El viejo mito de que las materias primas son la fuente de la riqueza. Solo un mito. Vea la de materias primas que hay en África y en ningún lugar del mundo hay más pobreza. Y vea países como Japón, Corea del Sur o Israel donde no hay de nada y hay riqueza.

Eso del oro son patrones de pensamiento del siglo XIX. La riqueza hoy en día está en el grafeno y en el silicio. Pero si hay pueblos que prefieren cultivar el campo a producir chips de ordenador son muy libres de hacerlo.

¿25 millones de muertos? ¿De dónde sale esa cifra? No había tantos indios ni españoles en América en el siglo XVI. ¿Bartolomé de las Casas? Léase los trabajos de Demetrio Ramos y de Francisco Esteve Barba donde prueban que se inventaba las cifras y que hablaba de oídas sin haber visto la mayoría de lo que decía haber presenciado.

Las cifras son más reales en los trabajos de Noble David Cook que es profesor de Historia Colonial en la Florida International University en Miami. "Born to die: Disease and New World Conquest" es su libro. La mayoría de los muertos lo fueron por enfermedad.

Pero que sí. Si usted obtiene orgasmos mirando hacia el pasado y creyendo que los pobrecitos aztecas e incas trataban con amor infinito a sus súbditos; y prefiere creer que el mundo habría sido mejor sin España en América; y prefiere analizar hechos del siglo XV con mentalidad del XXI, hágalo.

Yo desde mañana organizaré en España una ONG que empiece a relatar los abusos del imperialismo romano y a pedir a Silvio Berlusconi reparaciones y disculpas por los desmanes de tribunos y centuriones desalmados.

Anónimo dijo...

Yo le he escrito a ud. sin insultos ni descalificaciones. Le exijo lo mismo. B. de las Casas era español y fué lo que escribió.
Ud. no mira para atrás, parece mirar para los lados, que teme?
Yo no soy americano ni europeo. Si ud. relata de tal manera podria ser tachado de traidor ?
Los 4 años que duró el mandato de Bonaparte, que era culto y abstemio, fué crucial para el país pero uds. lo vituperan todo, lo que no les gusta.
Precisamente admiro, también estudio, el Imperio Romano, a pesar de la barbarie. Ellos llamaron Hispania al pais de los conejos.
Leas libros y sea imparcial, no lo está siendo.
Ningún país, por ningún motivo, tiene derecho a invadir y aculturizar a otro.
Conozco el paquete chileno.

Juan de Oyarzun dijo...

No sé dónde está el insulto, pero me resulta muy divertido que usted me sugiera que lea libros:¿me llama necio?

Ya sé que Bartolomé de las Casas era español. También lo era Ginés de Sepúlveda y escribía justo lo contrario. Claro que siempre es más fácil seguir al autor que nos da la razón. Así no me canso. Bartolomé de las Casas escribía de oídas en muchos de sus textos. Pero en fin. Allá usted.

Yo no temo nada, simplemente, no entiendo ni comparto esa visión buenista de la historia como un juego de buenos y malos. No hubo buenos y malos porque, quienes un día eran conquistados, siglos después eran conquistadores. Así que es imposible delimitar el mundo en buenos y malos. Los españoles conquistadores fueron conquistados, derrotados y humillados en otro centenar de ocasiones.

Si ud. relata de tal manera podria ser tachado de traidor ?[esta frase no la entiendo]

Ya sé lo que José Bonaparte hizo por Madrid y España, pero cuestión distinta era cómo se comportaron sus soldados y mariscales. Ahí están las matanzas de Ciudad Rodrigo y Badajoz por parte de franceses e ingleses. Y estos últimos, encima, se supone que eran los aliados.

Precisamente admiro, también estudio, el Imperio Romano, a pesar de la barbarie. Ellos llamaron Hispania al pais de los conejos [¿qué me quiere decir con esto?]

Ningún país, por ningún motivo, tiene derecho a invadir y aculturizar a otro. [¿cómo? O sea que los romanos son admirables porque conquisten, y también los españoles han de admirar el francés José Bonaparte?]

Es decir; ¿la conquista es admirable y heroica si la hacen franceses y romanos? ¿y es apestosa y repugnante cuando la hacen los españoles?

Decir que las naciones no tienen derecho a conquistar es un sinsentido jurídico. No pueden tener derecho, porque no hay derecho que regule eso. Es como decir que un meteorito no tiene derecho a caer sobre la Tierra. Puede ser cruel, pero no por eso es ilegal.

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Juan de Oyarzun dijo...

Además, si las conquistas son feas también lo son las que llevaron a cabo los incas y aztecas. ¿O si un azteca conquista a otro semejante eso ya no es genocidio? ¿Si un inca conquista a otro está bien?

Supongo que los aztecas e incas llegaron a tener un imperio porque convencían a los demás pueblos de lo buenas personas que eran.
-Hola, que somos los aztecas
-Ah, pasen, pasen. ¿Quieren tomar algo?

Los estudios de la maquinaria militar azteca están en los libros de Ross Hassig. "The aztec warfare", por ejemplo.

Y si lo que pretende es renegar de la Humanidad que se construyó conquistando es mejor que reniegue de toda la Humanidad.

Porque a España vino todo el mundo a invadir. Primero llegaron celtas e iberos. Que no eran de aquí. O sea, invadieron. Había pueblos anteriores quienes, seguramente, también invadieron a otros pueblos anteriores. Y así hasta el neandertal. Luego vinieron romanos y cartagineses. Luego vinieron las invasiones bárbaras de vándalos y visigodos que invadieron. Así que esos también son malos. Luego vinieron los bizantinos a invadir. Así que los bizantinos son malos también. Luego vino la invasión árabe que venía invadiendo desde la Península Arábiga. Los árabes son malos también. Luego vinieron las invasiones vikingas, con lo cual los vikingos son malos también. Los francos también invadieron el norte de España varias veces, así que los francos son malos también.

En fin que renegar de las conquistas es renegar de la Humanidad, porque usted y yo venimos de conquistas. Y no existe eso de la "aculturación". Existe un hilo continuo y constante de todos nuestros ancestros hasta hoy.

De manera que, aunque no nos guste, usted y yo somos un poco árabes, vándalos, visigodos, cartagineses, vikingos, romanos, fenicios, celtas, mapuches y caribes.

Yo solo escribo de eso. Simplemente. De todo eso que pasó antes de que yo existiera. Si usted prefiere vivir odiando a sus tatarabuelos, me parece genial. Pero no sé si es fructífero. Por mucho que yo odie a mi padre, sigue siendo mi padre. A no ser que la ciencia me otorgue un día la opción de borrar y elegir mis genes. Ahí estaría bien. Quizá me diera por elegir ancestros esquimales, africanos y tailandeses. Menudas hijas más guapas que me iban a salir.

(2)

Anónimo dijo...

Ud. lleva las cosas a los extremos.
No creo que ud. se Mapuche, estoy seguro.(De manera que, aunque no nos guste, usted y yo somos un poco árabes, vándalos, visigodos, cartagineses, vikingos, romanos, fenicios, celtas, mapuches y caribes. )
No sé lo que es Ud., tampoco tengo interés especial en saberlo.
Yo no tengo nexos con ninguno de los que hace mención. Y estoy seguro de lo que soy. No soy ni mejor ni peor, sólo diferente.
No odio a nadie, eso está oasado de moda, al igual que la envidia y otras cosas no tan lindas.
Mi único interes es cono cer la Historia.
Por favor: no haga mas conjeturas)

Juan de Oyarzun dijo...

Pues síiiiiiii. Sangre mapuche en mis venas. Por parte de la familia de mi abuela paterna. ¿Hay que tener un carnet para ser mapuche? ¿Hay que tener el discurso llorón y lacrimógeno de "me quitaron mi tierra" para ser mapuche? ¿Hay una Internacional Mapuche que expide certificados de buena conducta mapuche? ¿Quien es usted para decirme lo que soyyyyyy?

Y sí: soy mapuche, irlandés, español, celta, cartaginés, árabe, italiano, vándalo y mil pueblos más que pasaron por Chile y por España.

Solo el nazismo y el nazismo indígena están preocupados por la pureza de la raza. A mí me da igual mezclarme y ensuciarme. Y -siento decirle esto- ya no quedan indios puros en ningún lugar. Lo cual es maravilloso porque a los únicos a quienes les preocupaba tanto la pureza eran los nazis. Así que eso de la cultura del indio es una entelequia de gente aburrida que no ha dedicado su dinero a hacer análisis de ADN a sectores amplios de la población. Hagan análisis de ADN y verán la de sangre de otros lares que encontrarán. Lo siento por el nazismo indígena, pero eso del indio puro no existe más que en las mentes de los desequilibrados. Lo puro, de hecho, solo la buscan los dementes como Evo MOrales o Adolfo Hitler.

¿Y cómo sabe usted que no es todo eso? ¿Es una intuición? ¿Una corazonada? Siento decirle que el ADN no entiende de intuiciones ni de corazonadas.

Aquí la mejor prueba de que el ADN no entiende de culturas o purezas. Resulta que el 70 por ciento de los españoles e ingleses tiene el ADN del faraón egipcio Tutankamón. Leálo aquí;
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/08/01/ciencia/1312225554.html

Se puede ver rápidamente que la ciencia y el ADN no entienden de "sentimientos" Y que yo me puedo sentir el líder de los aztecas y no lo soy. Y me puedo sentir máximo anotador en la NBA. Me puedo sentir poeta universal. Me puedo sentir actor porno y no lo soy.

Sentirse y ser son cosas muy distintas. Así que ya ve: no solo soy todo lo que he dicho antes, sino que, además, soy pariente de un faraón egicio.

Mire, hacemos una cosa. Usted deja de molestarme con su discurso llorón de añoranza del pasado mítico indígena y yo dejo de hacer conjeturas, cosa que no hago.

Que sí. Qué asco de españoles de mierda que vinieron a arrebatarnos nuestra cultura india y ancestral. Malditos españoles sucios, repugnantes, malolientes, hediondos, bastardos que nos ultrajaron la Sagrada Pachamama.

Puercos españoles asesinos. Mugrientos y latrocinadores españoles. Flatulentos y enlodados españoles. Españoles indecentes e inmorales.

¿Mejor así?


¿Le parece?

Lo mapuche debe estar en millones de americanos empezando

Anónimo dijo...

Ud. no está bien de la cabeza, yo le recomiendo que se opere urgentemente, pero me da igual lo que haga o lo que no.
Ud. es un jodido demente.
Ud. se habla y se contesta.
Yo no lloro nada, yo indago para saber. Ud. lo sabe abolutamente todo. Y con inteligencias como la suya es inutil el dialogo.
Ahul awuañac.

yoo de kaulitz ♥♥ dijo...

hey! muy buena información... me ayudo mucho para mi tarea!! ARIGATOU!!! ♥ :D

Anónimo dijo...

Muy bueno Juan de Oyarzun, agrego a lo que magnificamente expresaste que basta mirar a los habitantes de la ex america española y ver el mestizage que quedo en vez del mentado genocidio, mestizos con apellidos como Garcia o López. Busquen en cambio mestizos de Sioux o Cherokee con apellidos como Smith o Williams. Alli si hubo genocidio.
Ricardo Siutti