9 de julio de 2008

Miguel Hernández




Miguel Hernández era comunista y murió en 1942, en la cárcel, tras la Guerra Civil. Hoy en día sería un poeta considerado fascista, centralista y machista. Era comunista pero creía que España existía, como la mayoría de los comunistas de esa época. Supongo que los socialistas y comunistas, que tan alegramente apoyan a los nacionalistas, jamás leyeron ni piensan a leer a Miguel Hernández.



LLAMO AL TORO DE ESPAÑA

Alza, toro de España: levántate, despierta.

Despiértate del todo, toro de negra espuma,

que respiras la luz y rezumas la sombra,

y concentras los mares bajo tu piel cerrada.

Despiértate.


Despiértate del todo, que te veo dormido,

un pedazo del pecho y otro de la cabeza:

que aún no te has despertado como despierta un toroc

uando se le acomete con traiciones lobunas.

Levántate.


Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,

enarbola tu frente con las rotundas hachas,

con las dos herramientas de asustar a los astros,

de amenazar al cielo con astas de tragedia.

Esgrímete.


Toro en la primavera más toro que otras veces,

en España más toro, toro, que en otras partes.

Más cálido que nunca, más volcánico, toro,

que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

Desencadénate.


Desencadena el raudo corazón que te orienta

por las plazas de España, sobre su astral arena.

A desollarte vivo vienen lobos y águilas

que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.

Yérguete.


No te van a castrar: no dejarás que llegue

hasta tus atributos de varón abundante

esa mano felina que pretende arrancártelos

de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.

Víbrate.


No te van a absorber la sangre de riqueza,

no te arrebatarán los ojos minerales.

La piel donde recoge resplandor el lucero

no arrancarán del toro de torrencial mercurio.

Revuélvete.


Es como si quisieran arrancar la piel al sol,

al torrente la espuma con uña y picotazo.

No te van a castrar, poder tan masculino

que fecundas la piedra; no te van a castrar.

Truénate.


No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás

si no es para escarbar sangre y furia en la arena,

unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas

abalanzarse luego con decisión de rayo.

Abalánzate.


Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,

y en el granito fiero paciste la fiereza:

revuélvete en el alma de todos los que han visto

la luz primera en esta península ultrajada.

Revuélvete.


Partido en dos pedazos, este toro de siglos,

este toro que dentro de nosotros habita:

partido en dos mitades, con una mataría

y con la otra mitad moriría luchando.

Atorbellínate.


De la airada cabeza que fortalece el mundo,

del cuello como un bloque de titanes en marcha,

brotará la victoria como un ancho bramido

que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.

Sálvate.


Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.

Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.

Atorbellínate, toro: revuélvete.

Sálvate, denso toro de emoción y de España.

Sálvate.


MADRE ESPAÑA

Abrazado a tu cuerpo como el tronco a su tierra,

con todas las raíces y todos los corajes,

¿quién me separará, me arrancará de ti,

madre?


Abrazado a tu vientre, ¿quién me lo quitará,

si su fondo titánico da principio a mi carne?

Abrazado a tu vientre, que es mi perpetua casa,

¡nadie!


Madre: abismo de siempre, tierra de siempre: entrañas

donde desembocando se unen todas las sangres:

donde todos los huecos caídos se levantan:

madre.


Decir madre es decir tierra que me ha parido;

es decir a los muertos: hermanos, levantarse;

es sentir en la boca y escuchar bajo el suelo

sangre.


La otra madre es un puente, nada más, de tus ríos.

El otro pecho es una burbuja de tus mares.

Tú eres la madre entera con todo su infinito,

madre.


Tierra: tierra en la boca, y en el alma, y en todo.

Tierra que voy comiendo, que al fin ha de tragarme.

Con más fuerza que antes, volverás a parirme,

madre.


Cuando sobre tu cuerpo sea una leve huella,

volverás a parirme con más fuerza que antes.

Cuando un hijo es un hijo, vive y muere gritando:

¡madre!


Hermanos: defendamos su vientre acometido,

hacia donde los grajos crecen de todas partes,

pues, para que las malas alas vuelen, aún quedan

aires.


Echad a las orillas de vuestro corazón

el sentimiento en límites, los afectos parciales.

Son pequeñas historias al lado de ella, siempre

grande.


Una fotografía y un pedazo de tierra,

una carta y un monte son a veces iguales.

Hoy eres tú la hierba que crece sobre todo,

madre.


Familia de esta tierra que nos funde en la luz,

los más oscuros muertos pugnan por levantarse,

fundirse con nosotros y salvar la primera,

madre.


España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos

de dolor y de piedra profunda para darme:

no me separarán de tus altas entrañas,

madre.


Además de morir por ti, pido una cosa:

que la mujer y el hijo que tengo, cuando pasen,

vayan hasta el rincón que habite de tu vientre,

madre.


5 comentarios:

Tobias dijo...

Animo! Sigue en tu lucha contra el pensamiento único impuesto. La próxima entrada puede ser un cura de izquierdas o de un español que no quiera ser funcionario.
T

Juan Pablo Arenas dijo...

Jajajaja. Podría intentarlo, pero se me da fatal la ciencia ficción.

Anónimo dijo...

No estoy seguro de aber entendido tu "articulo", a que te refieres con que era comunista pero podria ser considerado facista? y eso de "era comunista pero creia que españa existia"; perdon pero creo que no entiendo que quieres decir. y por ultimpo por que no lo leerian los izquierdistas de hoy? espero puedas despejar mis dudas chao.

Juan Pablo Arenas dijo...

La ironía del asunto radica en que en aquellas épocas los comunistas no decían que la idea de España era discutible. La izquierda y la derecha diferían en muchas cosas, pero estaban de acuerdo en lo esencial: España existía y no se avergonzaban de pronunciar su nombre. Pero hoy parece que solo la derecha puede decir España sin sonar fascista. Después de la Transición, la izquiera quiso alejarse del Franquismo renegando de decir la palabra España. Lo del machismo va porque el lenguaje de Hernández es políticamente incorrecto en una època en que la izquierda habla de miembros y miembras.

Michel dijo...

Para los comunistas o socialdemocratas, España es algo discutible y discutido, para algunos que no existe. Primero quieren a España para sus intereses revolucionarios, y pasan por el Estado para destruirlo. El propio Pablo Iglesias decia lo que no podamos hacer dentro del estado lo tendremos que hacer fuera, nunca han dudado de agitar la manta donde habitan los fantasmas. Y si han tirando mucho de ella que les cae encima, con demonizar a las derechas ya es suficiente, pero como ahora mismo ven que no pueden con sus enemigos politicos, por que ya no existe la lucha de clases, sacan a pasear leyes que recuendan el preterito y no quieren futuro. Creo que por regla general los socialistas-comunistas no creen en España. Sin mas un gran respeto para Lorca y Miguel Hernandez.